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5 de julio de 2026

VTA Nanofloc® en la EDAR de Vic: reducción del 80% en sólidos en suspensión frente al bulking filamentoso

En artículos anteriores repasamos qué son las bacterias filamentosas y cómo VTA Nanofloc® actúa, a la vez, sobre el síntoma (mala sedimentación) y sobre la causa (desequilibrio microbiológico) del bulking filamentoso. Toca ahora bajar al terreno y revisar un caso real de aplicación: la EDAR de Vic (Barcelona), gestionada por Depuradoras de Osona SL.

El punto de partida: pérdida de sólidos en el decantador secundario

La planta arrastraba un problema recurrente de pérdida de sólidos en suspensión a la salida del decantador secundario, con presencia confirmada de bacterias filamentosas en el licor mixto. El problema se agudizaba en dos situaciones típicas de cualquier EDAR: episodios de lluvia, con el consiguiente incremento de carga hidráulica, y periodos de bajas temperaturas, que ya de por sí penalizan la sedimentabilidad del fango.

Es un escenario que resultará familiar a muchos operadores: la manta de lodos se esponja, la interfase sube, y cualquier pico de caudal se traduce en arrastre de sólidos hacia el efluente, con el consiguiente riesgo de incumplimiento de los límites de vertido.

Antes de VTA Nanofloc®

La solución aplicada: VTA Nanofloc®

Sobre este escenario se dosificó VTA Nanofloc® A644, la formulación de nanopartículas de hierro metálico (Fe⁰), con tamaño de partícula entre 1 y 60 nanómetros, comercializada en España por B2S Renewable Energies, distribuidor de VTA, y de cuya red Iberospec forma parte como oficina técnico-comercial para la zona centro. El producto se incorporó al sistema de dosificación existente en planta, sin necesidad de nuevos equipos ni modificaciones de proceso.

En la EDAR de Vic, las pruebas se centraron en el objetivo más urgente: la mejora de la sedimentabilidad a corto plazo.

Resultados obtenidos en planta

Tras la aplicación de Nanofloc A644, los resultados registrados fueron los siguientes:

  • Reducción del 80% de los sólidos en suspensión a la salida del decantador secundario.
  • Estabilidad del proceso de sedimentación en situaciones de bajas temperaturas y frente a incrementos de carga hidráulica por lluvia o picos de caudal.
  • Mejor compactación y estabilidad de la manta de lodos, evitando la pérdida de sólidos.
  • Optimización de la recirculación de fangos: al conseguir una mayor colmatación y concentración de los lodos en el fondo del decantador, se redujo el caudal de recirculación interna necesario, con el consiguiente ahorro energético.
  • Compatibilidad total con la biomasa, sin impactos negativos sobre el proceso biológico ni alteraciones en el funcionamiento habitual de la planta.
Después de VTA Nanofloc

Además, con una dosificación mantenida durante un periodo equivalente a 4 tiempos de edad celular del fango, se consiguió revertir la predominancia de las bacterias filamentosas, recuperando el protagonismo de la biomasa floculante deseada. Es decir: no solo se corrigió el síntoma, sino que se atacó la causa de fondo, tal y como cabía esperar del mecanismo de acción en dos fases propio de este producto.

Qué nos dice este caso

El interés de este caso no está solo en el porcentaje de reducción de sólidos, relevante por sí mismo, sino en que confirma en condiciones reales de operación —con lluvia, con bajas temperaturas, con la variabilidad propia de una EDAR en funcionamiento— lo que la tecnología promete sobre el papel: recuperación rápida de la clarificación, sin necesidad de obra civil ni de tratamientos agresivos, y con un efecto colateral positivo sobre el consumo energético de la recirculación.

Para plantas con capacidad de decantación ajustada, o expuestas a fuertes variaciones estacionales de caudal, este tipo de resultados marca la diferencia entre gestionar un episodio de bulking de forma reactiva —con riesgo de sanciones por vertido— o anticiparse con una solución que estabiliza el proceso desde dentro.